lunes, 11 de mayo de 2015

UNA EXPERIENCIA DE LO REAL A LO VIRTUAL




Es curioso saber que toda experiencia educativa parte de la necesidad de dar a los demás un conocimiento y potenciar el pensamiento, es más curioso ver cómo los niños, en su inocencia, son capaces de trascender los límites de lo que uno espera hallar a momento de evaluar si ellos comprenden o no lo que se procura enseñar.

Al respecto, tengo anécdotas que me conmueve cada vez que planeo una clase, algún momento de enseñanza, o simplemente me dejo sorprender por la imaginación sin igual, y la capacidad de asombro que con el tiempo y llegando a la adultez nosotros llegamos a perder.

Todos, en algún momento en el aula, hemos tenido un Andrés Felipe, aquel niño rebelde y “grosero”, pero inteligente e imaginativo sin igual, al que lo cognitivo le quita y le hace olvidar a uno, en la mayoría de ocasiones, el señalamiento de indisciplinado.

Cierto día, planeé una actividad para trabajar los conceptos trabajados con el tren de los alimentos (cárnicos, lácteos, grasas, dulces, verduras, frutas, tubérculos y harinas). La idea era que al decirle a cada niño el elemento que le correspondía, debían buscar en una montaña de imágenes una tarjeta en la que estuviera ilustrada con el concepto que les tocó y luego volver a dibujarlo en una hoja grande de papel y colorearlo.

A Andrés Felipe le tocó los lácteos, inmediatamente se le dijo el elemento que le correspondía salió a buscar una imagen y encontró imágenes de leche, las tomó y se dirigió a la mesa y después de tomar el lápiz y papel empezó a pintar una figura como esta:

 


El marco representa la hoja, y el balde…. El balde fue el dibujo del niño…

Al ver este dibujo, le dije que me explicara lo que había hecho, el niño me dijo:

-Profe, dibuje la leche….-

Ante su respuesta le dije, que mirara el espacio tan grande que tenía para dibujar y llenar de leche esa hoja…. El niño simplemente me dijo:

-Profe, el balde está lleno de bolsas de leches.-

Esta es quizás, la historia que más me ha marcado en mi experiencia como docente ya que me hace pensar que uno en muchas ocasiones subestima el pensamiento de los niños, y ellos son capaz de hacerle comprender a uno cosas que para los adultos son tan obvias que se nos olvida seguir siendo imaginativos y dejamos de pensar en las posibles opciones de solucionar las cosas.

En relación con que si la situación narrada podría darse en un ambiente mediado por TIC, el papel que podrían cumplir las mediaciones tecnológicas en esa nueva situación, la imagino como haciendo relación a la comprensión de lo virtual. En el mundo de las TIC, la comprensión de los niños hacía el por qué en un computador o en internet cabe tanta información. Las cosas están ahí y se hace a veces incomprensible hacerlo, pero como es la lógica de Andrés Felipe, ahí están, así de simple y a la vez complejo, una idea totalmente ambigua, pero que las TIC la hicieron real, aunque solo pueda comprenderse desde el pensamiento simbólico.   

1 comentario:

  1. Ángela, esta es una excelente experiencia que te dejó marcada con toda razón,pues tu mirada evaluadora tradicional no te permitía pensar de otra manera... imagínate, un niño que te enseñó a evaluar de otra manera, o a comprender que la evaluación tiene otros niveles...

    Aún falta la entrevista a tus compañeros sobre al evaluación.

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